
viernes 30 de octubre de 2009
miércoles 5 de agosto de 2009
El ángel de los niños.

-Me dices que me vas a enviar mañana a la tierra,

pero ¿Como viviré tan pequeño e indefenso como soy?
-Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te cuidará.


no hago más que cantar y sonreír y eso me basta para ser feliz.
-Tu ángel te cantará y te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.


-¿Y como entenderé cuando la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

-Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucho cariño y paciencia te enseñará a hablar
-¿Y que haré cuando quiera hablar contigo?
-Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará a orar.
-Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
-Tu ángel te hablará siempre de mi presencia aunque yo siempre estaré a tu lado.


En ese instante una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuntuoso repetía suavemente:
-Dios mío si ya me voy, dime su nombre... ¿Como se llamará mi Ángel?
-Su nombre no importa, tú le dirás "MAMÁ".

FIN :)
*Espero que les guste mi ilustración :)
¡Besos a todos!
sábado 18 de julio de 2009

Elegí esta imagen porque me dio mucha ternura J y gracia al mismo tiempo por el simple hecho de estar mirando ese librito en un lugar donde no es común hacerlo.
Diría que es una nena por la forma en que esta ocupando el inodoro :P pero como recién esta aprendiendo a ir al baño sin ayuda de mamá, se me hace medio dudoso, tampoco tiene aritos =S
Bueno espero que a ustedes también les guste.
BESOS =)
martes 2 de junio de 2009
Discriminación a discapacitados y enfermos
Los discapacitados a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras personas como totalmente normales, como viajar en transporte público, subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos, ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.
Hasta la segunda mitad del siglo XX fue difícil que la sociedad reconociera que los discapacitados (aparte de su defecto específico) tenían las mismas capacidades, necesidades e intereses que el resto de la población; por ello seguía existiendo un trato discriminatorio en aspectos importantes de la vida. Había empresarios que se resistían a dar trabajo o promocionar a discapacitados, propietarios que se negaban a alquilarles sus casas y tribunales que a veces privaban a los discapacitados de derechos básicos como los de custodia de los hijos. En las últimas décadas esta situación ha ido mejorando gracias a cambios en la legislación, a la actitud de la población y a la lucha de los discapacitados por sus derechos como ciudadanos e individuos productivos.
Los discapacitados, en el ejercicio de sus derechos, han luchado por establecer los siguientes principios: ser evaluados por sus méritos personales, no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad realice cambios que les permitan participar con más facilidad en la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al transporte público, a edificios y a espectáculos) y, finalmente, integrarse con la población capacitada.
El movimiento a favor de los derechos de los discapacitados ha encontrado una cierta oposición en grupos que consideran un coste prohibitivo realizar los cambios necesarios. Además, la ausencia de instalaciones que facilitarían la integración de los discapacitados en la vida pública es utilizada a veces por las personas capacitadas como excusa para ignorar este tema.
Así como se discrimina a los discapacitados físicos o mentales, también se hace lo mismo con los que padecen alguna enfermedad, y el ejemplo más común en este caso es el de los infectados por el virus del HIV/SIDA.
En la actualidad, los enfermos de HIV/SIDA son uno de los grupos más grandes de marginados. Se los discrimina de todas las formas imaginables:
-niños y adolescentes expulsados de sus hogares por sus propios padres.
-estudiantes expulsados de los colegios para "proteger" a los demás alumnos. Y hasta marchas de padres exigiendo la expulsión de los mismos para velar por la seguridad de sus hijos.
-la prensa amarillista que dedica gran parte de su tiempo a hacer del sufrimiento de los enfermos un objeto del sensacionalismo.
-discriminación en la denominación, al llamarlos "sidosos", "sidáticos", "sidóticos", etc., cuando el término correcto sería "enfermo de SIDA".
-la discriminación social por parte de algunos, al afirmar que el SIDA es una "enfermedad justiciera", que viene a limpiar al mundo de homosexuales, drogadictos y prostitutas.
-personas que aún son aptas para el trabajo, que aún así son expulsadas de sus empleos.
-profesionales que niegan su atención "por miedo a infectarse".
